La Carta Patente de la Gran Logia de Menfis – Mizraim y de sus Logias

La costumbre de una Carta de reconocimiento o de establecimiento institucional, viene desde la fundación y posterior extensión de la Masonería inglesa, como tal. En ella, se da un “permiso” especial para la creación de un cuerpo masónico en distintos niveles que va desde la Logia común (como ocurre en la Masonería inglesa), hasta la Gran Logia y los cuerpos de la Masonería Filosófica y Hermética, en el caso de la Masonería Egipcia que tiene todo integrado en un edificio armónico que lleva un sentido ascendente en Grados y capacidades.

 

La Gran Logia de Londres (posteriormente Gran Logia Unida de Inglaterra que integró a los Antiguos y los Modernos) fue quien primero emitió Grandes Patentes de las Grandes Logias que solicitaron fundar en sus diferentes países una institución masónica al modelo británico con una jurisdicción especial para ese territorio y emitió Cartas Patentes para las Logias que se fundaron en la Gran Bretaña.

 

Pero, siempre debemos recordar que antes de la Gran Logia de Londres existieron otras formas de Masonería, algunas de las cuales guardaban relación con las antiguas corporaciones de constructores y forjadores de metales del antiguo Egipto, medio oriente, Grecia y Roma, y en Europa, en Escocia, en el norte de Inglaterra, Francia y Alemania, etc. La conformación de las Logias de constructores no tenía que ver con una Carta Patente como se le conoce hoy en día. La costumbre es entonces, moderna aunque existan algunos documentos antiguos que enunciaron a las cofradías algunas normas básicas, que en términos modernos, no son una Carta Patente.

 

El contenido subyacente Iniciático en las primeras Grandes Logias

 

Resulta ilustrativo conocer que la Masonería inglesa se mantuvo en sus bases originales durante mucho tiempo, y aún, vemos que su evolución es prácticamente inexistente.

 

Pero ocurrió que cuando la Masonería con la forma inglesa llegó a Europa continental fue enriquecida de múltiples formas e incluso también despojada y envilecida del tal forma que cuando se trata de estudiar la Masonería es necesario tener precauciones porque no todo es realmente Iniciático en ella desde la perspectiva verdaderamente espiritualista.

 

Para bien de muchos Hermanos, se crearon numerosos Ritos que recaudaron las grandes Tradiciones de la antigüedad y las virtieron en ellos para conformar un hermoso legado esotérico cuyo fin ha sido desde entonces la evolución del ser humano y su progreso espiritual.

 

He ahí la diferencia entre Masonería Egipcia e inglesa.

 

Lo lamentable es que en la fundación de la primera Gran Logia inglesa se cercenó la sabiduría y el contenido esotérico de los grandes canteros y maestros constructores que cultivaron formas hermosísimas de contemplación de los conocimientos que les compartieron en las grandes bibliotecas de abadías y monasterios de órdenes religiosas que rescataran los grandes textos de la humanidad.

 

Siempre han querido convencer los masones ingleses a la humanidad de los tiempos presentes de que los cofrades medievales no fueron más que ignorantes artesanos de la construcción. La verdad es otra y afortunadamente la investigación académica ha venido identificando trazos de un conocimiento esotérico y espiritualista medieval que ha quedado tallado en piedra como legado a las civilizaciones posteriores, incluidos los masones ingleses, además del increíble conocimiento logrado en la ingeniería de sus catedrales.

 

La construcción de la Masonería moderna fue un atentado por destruir el legado de los canteros medievales, pero afortunadamente en el continente se rescataron todas estas herencias y se conocen como el legado Iniciático de los Maestros del Pasado por los masones de Menfis – Mizraim.

 

La Masonería Egipcia

 

Fue así como llegó al escenario masónico la Masonería Egipcia. Y es necesario comprender que algunos elementos históricos que la fundamentaron se han perdido irremediablemente, al igual que ocurrió con muchos otros capítulos del real origen de la Masonería universal.

 

Sin embargo, hay hitos comprobables en muchos temas como la membrecía masónica del Conde Alexandro de Cagliostro y algunos aspectos de su vida reflejada en escritores de su tiempo y su injerencia en la creación del Rito Egipcio y su régimen masónico. De igual forma, los Bedarride, padre e hijos, y su labor en la construcción del Rito de Mizraim.

 

Para los Ritos Egipcios más claramente, es un hecho especial la fundación del Gran Oriente de Francia en 1773, una institución liberal en la cual estuvo albergada durante varios lustros la Masonería de los Ritos Egipcios de Menfis y la de Mizraim. Allí, se puede establecer una raíz francesa indiscutible, aunque es de recordar que la expedición de Napoleón a Egipto en 1798 marcó un episodio especial en la formación y consolidación de estos los Ritos pues de esa expedición, a la cual fueron alrededor de 200 científicos y numerosísimos oficiales masones de filiación francesa, surgieron gran cantidad de conocimientos sobre la forma de ver el Universo y la vida por la antigua civilización egipcia. Desde esa época y por los siguientes años, durante el siglo XIX y el XX, se logró el compendio de lo que estaba escrito en los muros de los Templos del antiguo Egipto.

 

Pero también, es importante anotar que el conocimiento que dio paso a la formación de las doctrinas masónicas esotéricas y su simbolismo, vienen de otras vertientes mucho más antiguas como el pensamiento judeo – cristiano, la Gnosis mediterránea, el rosacrucismo, etc. Todo ello ha acompañado al mundo europeo desde siglos atrás a 1717. También, de la posible relación de Cagliostro con Napoleón Bonaparte, éste último difusor de los espacios masónicos de la forma francesa de ver y vivir la Masonería en los territorios que ocupó en sus guerras de expansión francesas, incluso la más esotérica. Es legendaria la historia en la que se nos cuenta que Bonaparte pasó una noche absolutamente solo en la pirámide de Keops.

 

Los Ritos de Menfis y de Mizraim fueron sensibles creaciones de grupos de Hermanos Masones apasionados por las doctrinas esotéricas más hermosas en el sentido espiritualista. Fueron Ritos creados con la mejor voluntad de formar vehículos conductores y transmisores de ideas y sistemas de enseñanzas que llevaran a entender el mejor esoterismo europeo y de oriente, lo que no se encuentra jamás en las Logias inglesas (o por lo menos en la inmensa mayoría de ellas). O sea, hay una Masonería espiritualista europea continental que se configuró en diversos Ritos, entre ellos, y como destacados sistemas, los de Menfis y de Mizraim. La unión de estos Ritos en 1881 es tan sólo la unidad de Grandes Tradiciones que ambos Ritos poseían en sus perfiles, incluso en grados específicos. Es una Masonería que busca en todos sus Trabajos lo trascendental, lo Divino, lo que exalta al ser humano en su constitución interna y, por ende, en todos los aspectos de su vida. No es una Masonería plana, repetitiva, mecánica: es justamente una vida diferente que desarrolla enormes posibilidades de tipo ritual, pero también, de tipo filosófico y hermético.

 

Debemos comprender también, que la construcción del Rito de Menfis y el de Mizraim originalmente fue piramidal y funcional por fuera de las estructuras del Gran Oriente de Francia, de tal manera que hubo siempre jerarquías internacionales propias de los Ritos Egipcios y unas especialmente nacionales.

 

Cuando se unificó el Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim con una identidad propia a partir de los Ritos de Menfis y de Mizraim, se dio inicio a una jerarquía unificada internacional y hacia atrás, se reconocieron a unos y otros Hierofantes de Menfis o de Mizraim como detentores de la Gran Tradición Iniciática que a la larga, estuvo presente en ambos Ritos.

 

Así las cosas, pasaron por la Gran Maestría Mundial personajes de la talla de Salvatore Zolá, Giuseppe Garibaldi, Gerard Encausse (Papus), John Yarker, Jean Bricaud, Constant Chevillón, Robert Ambelain, Gerard Kloppel y hacia atrás muchos otros.

 

La FEDERACIÓN DE GRANDES LOGIAS SOBERANAS DE MENFIS – MIZRAIM

 

La Masonería en la segunda década Siglo XXI vio nacer a esta entidad Federativa internacional que ha recibido la Gran Tradición iniciática cultivada por todos aquellos Maestros o Grandes Hierofantes Mundiales que recibieron desde diferentes Logias y Maestros Cartas de autorización o Patentes para trabajar en uno o varios Ritos, además del Rito Antiguo y Primitivo de Menfis – Mizraim, en lo que se refiere a Masonería.

 

En el curso del segundo semestre de 2017 cinco Grandes Logias decidieron fundar un nuevo cuerpo Masónico Internacional autónomo, cuya regularidad se establece en el mutuo reconocimiento entre sí de las Grandes Logias fundadoras. Se ha dado un gobierno con un Gran Hierofante al liderato de su estructura internacional y guarda en su seno las herencias de los Sabios del Pasado y las llaves de la sabiduría ancestral reunida en las Artes y Ciencias iniciáticas, hermético – esotéricas que custodia.

 

Apenas nació y ya está presente en 12 países con Grandes Logias, Logias y/o Triángulos Masónicos. Su objetivo central es dar a la Humanidad la Masonería Egipcia que es un bellísimo compendio de conocimientos surgidos en los eones más remotos de la antigüedad.

 

Su crecimiento no es numérico sino cualitativo. Lo que se espera siempre es que sus Masones crezcan en su interioridad y la membrecía prácticamente se deja a la voluntad Divinidad porque la campaña de crecimiento de la Federación es muy discreta, no más allá de encontrar a aquellos buscadores sinceros capaces de leer, estudiar e investigar en qué lugar se encuentra la redención de la consciencia y la voluntad humanas para hallar la vida espiritual y poderla vivir.

Por ello, muchos llaman a la puerta y muy pocos logran entrar porque la Masonería Egipcia no está hecha para multitudes en razón al dedicado trabajo que se debe desarrollar y que desafortunadamente una gran mayoría de personas no está interesados en asumir. La Masonería espiritualista obra a través de los años en enormes esfuerzos y no pretende dar saltos porque ser seguidora fiel de la Naturaleza, la cual actúa de la misma forma sin jamás saltar una etapa de su evolución.

 

Tal vez lo más importante en la conformación de la Federación es el espíritu puramente altruista y desinteresado con el cual fue creada. La verdadera regularidad no se da en un papel firmado llamado Patente: la regularidad para la Federación es un tema de un enorme amor a las artes y ciencias herméticas, a la filantropía que es promover, trabajar, vivir y difundir una cultura que alberga estructuras de pensamiento amplísimo y que explora las más increíbles profundidades del ser humano.

 

Cuando un grupo de personas se reúne con estos objetivos, las Patentes salen casi sobrando porque se está mucho más allá de la intencionalidad para ubicarse en la realidad espiritual genuina: a los Iniciados solamente los cataloga el mismo Sublime Arquitecto del Universo y sus cofradías se convierten en formadoras de espíritus nobles que pueden calmar y trascender las angustias de este mundo y sus sombras con su profusa luz… Las Patentes pueden ser artículos suntuarios en muchos sentidos y solamente se suscriben con la idea de conservar una costumbre y tener un símbolo de unidad e integración, pero nadie amarra a nadie, solamente el gran cariño que se tiene por desarrollar una Gran Obra en la que el espíritu universal y encendido en el corazón de los cultores de los Ritos Egipcios es la mano mágica Divina que todo lo guía. La Patente es el símbolo, los Hermanos, la vida que honra a la vida…